
No suelo hablar de política ya que hablar de política es discutir con total seguridad pero me ha hecho mucha gracia esta foto de Bibi con su puñito levantado y su pañuelito rojo al cuello, que combina perfectamente con la blusa blanca que lleva, como si de los Sanfermines se tratara. Esta simbología marxista retrógrada me divierte enormemente el verla en estos consumados actores que son los políticos que nos gobiernan hoy en día y más en gente como Bibi y Leire. Me pregunto, ¿por qué una chiquita de 31 años que gana 78.881,26 € brutos al año levanta su puñito en el que luce una impecable manicura? Evidentemente la respuesta no es porque quiera socializar su sueldo y propiedades con los demás como decía la persona que invento lo de levantar el puñito si no porque está en un acto de su jefe en el que toca levantarlo para que se vea lo de izquierdas que somos. Vamos que Bibi no le va a dar un solo euro de su sueldo al único picador minero vivo que queda en Rodiezmo (León) lugar donde se ha producido la escena del puñito al aire. Si yo fuera el picador le plantaría un par de soplamocos a Bibi, ya que es una estafa que una persona como ella levante su impóluto puñito ante gente que tiene las manos destrozadas por trabajar duramente toda su vida y no impecablemente tratadas por manicuras profesionales y cremas de Dior.
¡Pero qué falsos e ignorantes (no creo que Bibi tenga consciencia de lo que implica levantar el puñito) son todos los políticos! Lo único que les importa es estar en sus cargos el mayor tiempo posible para seguir engordando y a los demás que nos den y si hay que levantar el puñito pues se levanta, faltaría más.