
Curiosa forma de medir el grado de alcohol en sangre que tenemos. Como técnica disuasoria me parece original y divertida. El mensaje lo lanzó la policía de tráfico de Bucarest.
Una vez un hombre ocupó su puesto y el que había sido su antecesor le dió dos cartas y le dijo: "Cuando tenga un problema realmente grave, abra la primera carta y se solucionará. Si vuelve a tener otro problema serio, abra la segunda carta".
Aquel hombre no tardó en encontrarse en un aprieto, así que abrió la primera carta y vió que decía: "Écheme a mí toda la culpa".
Todo se solucionó, pero al cabo del tiempo volvió a encontrarse en otro aprieto. Entonces abrió la segunda carta y leyó: "Siéntese y escriba dos cartas".
